Es un hecho universalmente aceptado, que para hacer algo es indispensable tener una cierta instrucción.
La sabiduría y el conocimiento están relacionados, pero no son sinónimos.
El segundo mandamiento dice "No tomarás el nombre de Dios en vano".
El tercer mandamiento dice "Santificar las fiestas".
La palabra carisma o carismata aparece en múltiples ocasiones en el Nuevo Testamento.




