La belleza es la marca que Dios pone a la virtud y ésta suele sonreír con esplendor en la bondad, en la verdad y en el amor.
No todo el mundo se casa. Hay hombres y mujeres que nunca han encontrado la ocasión o que no lo desean.
Son palabras dichas comúnmente y mal utilizadas en la actualidad.
De siglo en siglo, inspirados por el Espíritu Santo.




