La Palabra de Dios nos ayuda a abrir los ojos para acoger la vida y amarla, sobre todo cuando hay momentos donde nuestra barcaza es golpeada por fuertes olas y vientos.
La vida familiar aquí en la Tierra es un gimnasio donde entrenamos como usar la paciencia
El error que cometemos consiste en pensar que la misericordia de Dios solo se puede manifestar mágicamente con resultados positivos
La misericordia de Dios nos brinda la oportunidad de volver a ser esa agua pura y transparente
Él nunca está indiferente a nuestro sufrimiento. Solo basta que clamemos su nombre para hacerse presente de la manera en que los ojos de nuestro espíritu le reconocerán




