Con fe, amor y alegría es nuestra mirada siempre en Cristo.
Jesús nos busca, Jesús viene, es Él que viene a mendigar nuestro amor.
Dios ha iluminado a su Pueblo y lo lleva a descubrir la Escritura inspiradora de su hijo Jesús.
Desde el bautizo esté dispuesto a tomar sobre sí el nombre del Salvador y seguirlo.




